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jueves, 1 de diciembre de 2011

Unos dias en la tierra de los Toraja

Resulta que la visita de mis padres no iba a ser la última... a principios de octubre me visitaba otro amigo y cómo no, era la ocasión perfecta para hacer un viaje a Toraja, en el centro geográfico de Sulawesi (isla Célebes).

Salíamos el 11 de octubre a la noche con dirección al aeropuerto de Soekarno-Hatta para volar a Makassar (anteriormente, Ujung Pandang) en el suroeste de Sulawesi. Una vez alli dormimos, ya que al día siguiente cogíamos un autobús con dirección a Rantepao, a la que sería nuestra base de operaciones. El bus que salía hacia las 10.00, con pinchazo incluído, tardaría más de 8 horas...

Estación de autobuses de Litha Bus en Makassar

Pinchazo

Al llegar a Rantepao, solo nos dio tiempo a cenar, y empezar a planificar el día siguiente. El destino quiso que hablando con unos de los camareros nos enteráramos que al día siguiente se celebraría un funeral, y que conocía a alguien que nos haría de guía.
Vistas desde la habitación

Asi que a la mañana siguiente, dicho y hecho, tras meternos un buen desayuno, a ver el funeral. Gracias a nuestra lentitud, conseguimos llegar cuando justo había acabado la matanza de búfalos, y menos mal.

Desayuno en condiciones

Nada más llegar

Brevemente contaré lo que a falta de contrastar, entendí de mi guía. La gente que vive en Toraja, que oficialmente son católicos, ya que después de que intentaran convertilos y estos respondieran con la matanza de todos, hubo una segunda oleada en la que decidieron dejar a los Toraja creer en sus antiguos rituales, pero siendo oficialmente crisitanos. Se puede ver por la zona muchas iglesias cristinas, pero todas con una mezcla Toraja que las hacen especiales.

Bueno, pues ésta gente vive pensando en el momento de la muerte, el momento más crítico. Una vez la persona ha fallecido (según los criterios occidentales) los Torajas consideran que la misma ha enfermado, y después de una breve ceremonia hogareña, depositan el cuerto sin vida en medio de la casa familiar. Es en ese momento cuando la familia comprueba el dinero que tiene, y el número de animales (búfalos y cerdos principalmente) que podrá comprar para ayudar al "enfermo" a llegar al "cielo", empieza una fase de recolección de dinero.

El "enfermo", como es evidente tiende a descomponerse...gusanos, olores, y a los Torajas les agrada, ya que el olor les hace sentirse más cercanos a su familiar. En estos tiempos, se valen del formol... el "enfermo" suele estar en casa desde varios meses a más de un año.

El día que han reunido suficiente dinero, se celebra un multitudinario funeral en el que se sacrifican dichos animales de forma salvaje, y donde acuden todos lo familiares esparcidos por el mundo, los amigos "relagan" los animales que pueden (se apuntan y en futuro será la otra familia la que deba regalar lo mismo) y después se da de comer a los allí presentes. Es evidente que, anteriormente, para entonces del "enfermo" solo quedaban sus huesos...

Después de la matanza

Después de la matanza, despellejar

Ya despellejados

Toraja con su nieta

Niños jugando con pezuñas

Pero aún no se ha terminado todo. De allí lo llevan a que descanse para siempre, ya oficialmente muerto, y para ello lo introducen en agujeros en acantilados, en cuevas... y si se da el caso de que la familia es de clase alta (indiferente de su poder adquisitivo) y mata a más de 25 búfalos (o 20, ya no recuerdo) harán una figura (tau-tau) más o menos realista de la persona fallecida que se situará fuera de la cueva o acantilado.

La clase alta pone una piedra como homenaje

Casas Tongkonan a un lado y graneros al otro

"Ataudes" familiares

Guardan a toda la familia en la misma "caja"

O metidos en agujeros realizados en acantilados

Ofrendas

Tau-tau, con objetos auténticos del muerto

Dentro de cuevas

Dentro de cuevas

Bueno, y después de aquello, deciros que los dos siguientes días cogimos motos para poder descubrir la increíble tierra de los Toraja, antes de volver a coger el autobús de vuelta.
Tocando instrumentos de bambú

El búfalo (kerbau) más preciado, blanco y ojos azules

Terrazas de arroz

Refrescando a un búfalo

Ahora en una roca enorme

En medio del camino

Paisaje espectacular

Los amos de la gasolina

Vuelta al hotel y piscina

Las casas empiezan por el tejado!!!

Y por último, pasamos un día en una famosa isla cerca de Makassar.

"Playa" de Makassar en domingo a las 6.00AM

Erizos de mar

Haciendo snorkling

Vista de la isla

Pez payaso

Haciendo snorkling

Erizo de mar

En la playa

Comida de lujo

Futuro de Indonesia

Barco y barquero

Problemilla con el motor


Y aquí se acababan mis visitas... y quedaba por delante menos de dos meses para disfrutar de Indonesia...




lunes, 4 de abril de 2011

Norte de Sulawesi: Aprovechando hasta el último minuto

Y es que no es para menos, sin parar desde el viernes noche, hasta el lunes de madrugada, pasando por tierra, mar y aire. Viajamos en casi todo tipo de vehículo a motor conocido por el hombre: avión, barcos (medianos, pequeños y más pequeños), coches (furgonetas, mikrolet, pick-up, taxi, coche privado), autobús (uno local, costó el viaje 0.5 € por unos 17 Km), moto... Hicimos, buceo, snorkel, trekking por selva...vamos, un fin de semana casi perfecto.

El plan inicial, una vez comprados los billetes a Manado el jueves a la tarde (1 día antes de salir), con la baja voluntaria de Nacho, era el de aprovechar para bucear en uno de los paraÍsos mundiales del buceo, Bunaken. Yo me estrenaría en este mundo, y Vir, volvería a refrescar sus conocimientos en la materia. Muy simple, eso sí, con ninguna reserva en firme.
Mapa del Norte de Sulawesi

La aventura se empezó a gestar, con una de las muchas casualidades que nos desbordaron todo el fin de semana, nuestro compañero en el avión (3 horas de vuelo con Lion Air) resultaba ser de Manado, profesor de universidad, más concretamente en Manado y de turismo. Y además tenía ganas de hablar!!! El plan empezaba a ser más completo que buceo...ahora se había reducido a una mañana de buceo en Bunaken, y otra por la mañana o tarde en Lembeh, y cambiado por turismo en la región. 

Siguiendo con el curso de los acontecimientos, llegamos a Manado (con 1 hora de retraso, serían ya las 23.20), así que el plan de irnos a unos warungs a hincharnos a pesado y marisco, se cambió por uno de comida Padang...mucho menos apetecible, y le siguió un hotel un tanto polémico (Rex Hotel), habitación doble por 85.000 IDR unos 7 €. Eso sí más decente que algunos otros tipo Mataram.

La entrada de la habitación

Las camas

A la mañana siguiente fuimos a la zona del puerto, para coger un barco privado que nos llevara a Bunaken (hay un ferry, pero sale al mediodía). Tuvimos que esperar después de negociar precios, a que lloviera, según el barquero, y todavía no había caído ni una gota... a los 5 minutos...empezó a llover... No estaba nada claro si podríamos salir, porque el mar estaba bastante revuelto. Sin embargo, se decidió por salir, una vez parada la lluvia. El viaje fue una auténtica aventura. El pánico era total cuando se reducía la potencia de los motores (Eso significa que viene una o varias olas de un tamaño con posibilidades de volcar la barca...) y puedo asegurar que pasó muchas veces. A todo esto las compañías de buceo en Bunaken salen pronto a bucear, es decir, 8.30-9.00, por lo que después de algunas llamadas, conseguimos que una de ellas nos esperara.

El "puerto", con el barco utilizado (el que casi no se ve)

Contactando con las empresas de buceo

De camino a Bunaken

Y perfecto, porque fue, desde mi humilde desconocimiento del tema, una de las mejores y más baratas compañías de buceo de la isla. Además acompañó que fuéramos Vir, yo y el instructor (y el barquero, claro). En mi caso era "Discover" 50 € y si quería una segunda inmersión 30€ más. Tras unas breves, pero claras, indicaciones, hicimos una prueba. Y prueba superada, sin darme cuenta habríamos bajado un par de metros (o 3, no lo sé), había probado a limpiarme las gafas en el agua y a coger la boquilla si se te sale. Listo para la primera inmersión de verdad.

Preparados...

Listos...

La primera inmersión fue muy espectacular, pero hay que pensar que probablemente estaba más atento a la novedad del buceo en sí, que a la vida submarina allí presente. Además de que al final, iba el instructor cogiéndome, lo que hacía un poco incómodo el buceo (parecía una marioneta). Pero por lo demás una experiencia bonita...peeeero me quedé con ganas de más. Así que después de esperar 1 hora, volvía a respirar de una botella de aire comprimido. Y esta vez sí!! buceé yo solo... y pude ver 2 tortugas, nadar con una de ellas, ver una especie de pez raya pequeño, tocar plantas que te atrapaban el dedo...bancos de peces moviéndose por encima. Y todo eso por una pared de coral impresionante. Habrá que repetir!!!

Sigo sin cámara acuática, pero esto es lo con lo que nadé (o mejor)

Después de aquello, que eso sí, lo tuvimos que hacer en la zona resguardada del oleaje, miramos para volver a Manado, pero era imposible, demasiado oleaje... lo intentaríamos el domingo a primera hora. Así que Vir pudo hacer buceo nocturno, que debe ser impresionante...a mí no me dejaron, uumm hice un poco de snorkel (que por cierto, es acojonante!! peces, estrellas de mar y corales como en ningún sitio hasta la fecha). El albergue de Bunaken era muy chulo, era familiar, y además propiedad de la tía del instructor. Era tan familiar que después de comer, el marido con una especie de contrabajo casero y la mujer con una guitarra enana y voces nos cantaron una canciones (supongo que típicas de la zona). Por la tarde nos enterábamos que un barco (creemos que el mismo que nos trajo), intentando ir a Manado, se quedó por el camino :S.

Novita homestay

Cantando para nosotros

Habitación del Novita

Era una casa más

Bunaken village. Es precioso

Todas las calles con mil flores

Y con sus animales

A la mañana siguiente, nos levantamos pronto, pero el viento seguía haciendo imposible la vuelta a Manado. Por lo que nos unimos a un grupo de estudiantes de turismo de una universidad de Manado, que tenían un barco para llegar a Wori, un pueblo al norte de Manado, que hacía el viaje posible, aunque también movidito. Antes de montarnos nos hicimos fotos con todos, típico en Indonesia. Una vez allí, cogimos una furgoneta para que nos llevara a Manado, más concretamente a la terminal Karombasan a 5 Km del centro, desde donde salen buses a Tomohon. El bus, infernal, parado por el calor y en marcha por las curvas. 

En el barco con la clase de turismo

Vistas desde la furgo camino a Manado

Mercado en Karombasan: pescado cocinado

Mercado en Karombasan: chili, limas..

Mercado en Karombasan: pescaditos frescos

Mercado en Karombasan: pescado de verdad jeje

Buscando el bus a Tomohon

En el bus. Temperatura aproximada 100 ºC

Una vez en Tomohon, vimos su macabro mercado. Antes de esto debo contar que en la cultura minahasa, es muy apreciada la carne de perro, murciélago, jabalí... y todo bicho que se pueda comer jajaja, además de ser muy picante. Bueno, pues gracias a la hora y día que era (domingo, día del Señor. Sí, aquí son cristianos) ya se había terminado la "fiesta" y no quedaba casi ningún animal de una pieza. De hecho justo vimos algunos trozos de cerdo, un perro asado y varios perros vivos en jaulas. No había murciélagos.

Perro al soplete

Perros en jaulas

No solo había carne

También cerdo

Más perros que alimentarán a humanos

Tras aquella visita, nos tocaba ver algo más agradable, el lago Linow, de aguas sulfúricas que cambia de color con el sol...cuando llegamos en mikrolet, llovía. Esperamos un poco, pero parecía que no iba a cambiar, y por no hacerle esperar más tiempo al amable conductor, nos fuimos de allí. Recogimos de camino al centro a unas señoras (cotorras) que iban de funeral. Nosotros teníamos planeado comer, pero de paso paramos en un cajero, y de allí ya no nos esperó. Casualidad que encontramos un taxi Bluebird, así que sin tiempo que perder, rumbo a...Girian, pueblo cercano a la Reserva Natural de Tangkoko, desde donde se puede coger un bus a la reserva. El paisaje era impresionante, y además el taxista nos iba parando para que sacáramos estas fotazas..

Paisaje muy salvaje

El taxi en cuestión, esperando a las fotos

Más paisaje

Y en medio, un resort de ensueño

Lástima que cuando llegamos, se dio cuenta que era domingo...y no había bus. Así que le dijimos que nos llevara él. Perfecto, hasta que a medio camino, pregunta a un joven, que a ver qué tal está la carretera. Le dice que mal, y al mismo tiempo nos ofrece su moto para ir. Somos dos, necesitamos 2 motos. Así que llama a un colega, que nos acercan hasta la entrada del parque. Queríamos que nos esperaran las 3 horas de trekking para volver a la terminal donde sí había buses a Manado. Por falta de acuerdo, no nos esperaron.

Empezando el trekking

En Tangkoko habita una de esas criaturillas extrañas de este planeta, los tarsius, suponemos que es el animal en el que se basaron para hacer los gremmlins jajaja. Además de eso, es una selva en la que hay muchos otros animales como macacos, serpientes, tarántulas, kus kus (o cuscús), murciélagos gigantes...y insectos varios (entre ellos, unos mosquitos diminutos que sus picaduras deben ser horribles, por suerte, no lo comprobamos. Pero sí, casi todo lo demás lo pudimos ver.

Macacos

En medio del camino

Un joven macaco

Cruzando el camino

Playa de arena negra

Playa de arena negra

Insectos tipo ciempiés

Un árbol ficus

Un montón de insectos raros

Y lagartijas o similar

Ahora en pareja

Curiosa raíz

Incluso con nudos

Murciélagos (pero estos son de los pequeños)

Allí hay varios Kus kus (se ve uno)

En otro ficus (hogar de tarsius)

Un tarsius

Y otro

La vuelta fue, otra vez, de improviso. Nuestro guía, se encontró con su jefe, que bajaba en pick-up, y que casualmente iba a Manado con 3 personas más. Nos terminó llevando de gratis. Resultó ser de Papúa, perteneciente al departamento de recursos forestales, que iba con sus empleados, cada uno de una parte de Indonesia. Le dijimos que a ver si conocía un restaurante para cenar perro y murciélago, en definitiva comida típica nimahasa. Y nos llevó a uno. Tuvimos la mala suerte que murciélago (paniki) y perro (rw, leído erwé) se habían acabado. Solo quedaba la "exótica" comida de jabalí (babi hutan)´, una pena. 
Restaurante con comida minahasa (perro, murciélago, jabalí...)

Cenamos con ellos (solo dos, las dos chicas las había dejado ya en casa) y no contento con eso, nos llevó a un hotel a 3 min en coche del aeropuerto, nos dijo que vivía cerca y que no le importaba. Se terminaba un fin de semana de lo más variopinto, y en definitiva, completo. 
Habitación del hotel

Baño

Con mirador al baño!!!

Han quedado ganas de volver... algún día.

Pulau Bunaken desde el aire

Saludos!!!   

PD: Y ahora sí, prometo descansar (al menos un finde) ;-)